Alec recién había despertado, no tenía abiertos los ojos, pero al removerse en la cama sintió que no había nadie a su lado, los abrió lentamente ya que la luz de la mañana que se colaba por la ventana le daba directamente en el rostro. Rodó un poco en la cama y efectivamente el lado que ocupaba Magnus estaba vacío, tocó su almohada suavemente y notó que estaba fría, lo que quería decir que hacía tiempo se había levantado. Era extraño, las últimas semanas habían estado siendo despertados al mismo tiempo por Max, ya sea porque tenía hambre, o porque decidía que necesitaba más atención de sus padres y buscaba llamarla con unos tremendos gritos. Apartando el pensamiento de su cabeza, Alec se levantó para tomar una ducha, suponía que Magnus estaba cuidando de Max así que podía tener algo de tranquilidad. Al salir se puso un pijama, era sábado y no creía que fueran a ninguna parte, además tenía el día libre. Mientras se cambiaba le pareció escuchar ruidos en la cocina, supuso que Magn...